Perfeccionismo: ¿Aliado o Enemigo de tu Creatividad?

Perfeccionismo: ¿Aliado o Enemigo de tu Creatividad?

     ¿Cuántas veces te has descubierto posponiendo algún proyecto esperando a que sea perfecto? ¿Te has preguntado si el ser perfeccionista es una virtud o una trampa de tus más grandes temores al fracaso? El novelista Robert Stone decía que las dos peores cualidades de un escritor son ser perezoso y perfeccionista. Así como lo leíste, "peor cualidad". La escritora Elizabeth Gilbert tiene varias páginas dedicadas a este tema en su libro “Libera tu magia”, ya que el perfeccionismo para muchos creativos se ha convertido en la mayor barrera para lanzar sus obras al ojo público. Como creadora y creativa también me he descubierto posponiendo proyectos esperando a que sean perfectos, y este blog fue uno de ellos. Demoré alrededor de dos años en tomar acción porque pensé que no estaba lista, que nadie lo leería, que me criticarían, etc. Hasta que un día decidí que nada de eso importaba, importaba lanzarlo y compartir contigo cosas como esta. Es por ello que hoy quiero hablarte un poco sobre este tema y cómo despojarte de ese mal hábito.

     Pero, ¿qué es el perfeccionismo? Según la RAE, el perfeccionismo se define como la tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado. Me parece que con esta definición he culminado la entrada del blog de esta semana. ¡Es broma! Pero debes estar de acuerdo en que de una forma muy general recoge lo que vamos a hablar. Tener altos estándares y querer dar lo mejor de sí me parece fabuloso, sin embargo, esto se convierte en un problema cuando existe una preocupación constante que tilda en lo obsesivo porque el trabajo no sea lo suficientemente bueno o no se acerque a lo perfecto. Esto aplica para todos los escenarios, desde lo laboral hasta las relaciones interpersonales.

     Las personas perfeccionistas tienden a ser sus peores críticos. Se convierten en un mar de posibilidades destructivas en donde todos los escenarios imaginados son negativos, llenos de errores imperdonables y donde no hay satisfacción alguna por lo trabajado y logrado. Tal parecería una exageración, pero es real. Algunas personas son perfeccionistas debido al miedo a tener juicios o críticas por otros, por ende, el exigirse más se convierte en una manera de protegerse. Otras lo son debido a su inseguridad, baja autoestima y sentido de inferioridad, y como consecuencia establecen estándares muchos más altos lo cual podría llevarlos a un círculo enfebrecido donde al no cumplir con las metas establecidas laceran su autoestima aún más.

     Sin embargo, existen formas para dejar de ser perfeccionista y eliminar por completo el boicot personal en contra de ti mismo.

  1. Lo más importante es reconocer que lo eres e identificar qué te está llevando a hacerlo. Si es necesario recibir ayuda profesional no dudes en buscarla. Tu salud mental y emocional es tan importante como tu salud física.
  2. Establece metas realistas y alcanzables, con tiempos prudentes para lograrlas. Existen muchísimas técnicas para poder ver tangibles esas metas, como por ejemplo dividirla en metas pequeñas con tiempos mucho más cortos para poder cumplir. Esto no solo te ayuda a verte más cerca sino a sentirte bien contigo mismo por lo que has logrado.
  3. Cuida cómo te hablas a ti mismo. Deja de ser tu peor enemigo y háblate con amor. Cambia tu pensamiento destructivo por afirmaciones positivas y conviértelo en un ritual diario.
  4. Reconoce tus virtudes así como eres capaz de ver tus desaciertos. Todos tenemos habilidades extraordinarias, así que identifica las tuyas. Haz el ejercicio de anotar en un papel cuáles son tus virtudes, en qué eres bueno.
  5. Despreocúpate de lo que piensen o digan los demás. Al final del día, ni siquiera te pagan las cuentas. Siempre existirá la posibilidad de recibir una crítica un poco incómoda, eso es inevitable. Así que no le des mayor importancia de la que merezca.
  6. Disfruta de tu proceso. No te compares, ni quieras acelerar los pasos. Deja que el proceso siga su curso. Cada etapa es importante, te enseña algo, te hace crecer y evolucionar. ¡Permítete hacerlo, vivirlo y disfrutarlo!
  7. ¡Cree en ti!

     Recuerda siempre que es mejor hecho que perfecto (si es que tal cosa existe). No permitas que el querer cumplir con todas las expectativas que te has impuesto te impida desarrollar y terminar tus proyectos. Siempre existirá miedo, y da gracias por ello, es parte de nuestra humanidad. Sin embargo, deja de postergar tu trabajo. Lánzate, con todo y miedo. Cuéntame en los comentarios cuándo el ser perfeccionista ha afectado tus proyectos, relaciones, metas, empleo, etc. ¡Me encantará leerte!

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2 comentarios

¡Qué bueno que te lanzaste😊! Muy buenos consejos. Conozco a par que por ser perfeccionistas nunca terminan nada. En mi trabajo, como soy un poco exigente 😅, el equipo comenzó a decir que todo debía estar perfecto. Como sé que es imposible, les cambié la narrativa de “lograr perfección” a “lograr Excelencia”.

Elvin Negron

Yo también atrasé varias veces el lanzamiento de mi tienda porque me faltaba x o y, exigiéndome tener todo listo pero un día me levanté y dije, esta semana hago el lanzamiento. Los detalles que me faltaban, los he realizado poco a poco y sin prisa, optimizado y mejorando la tienda.

Karody

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